sábado, enero 08, 2011

Oda a la mujer de al lado










Al lado de mi está la mujer de al lado... ni ella me escogió a mi ni yo a ella pero la vida lo quiso así. y nos tocó estar al lado la una de la otra, así nomás.

El estar al lado de alguien por toda la vida tiene sus complicaciones y más si son dos mujeres y más si hablan un idioma diferente. Cuando una no habla el mismo idioma que la otra no hay manera, nada más no hay manera.... (ahora estoy estudiando Francés y quizás así nos podamos entender)

Pero me parece que es mucho más complicado que el lenguaje. Tanta es la incompatibilidad que he sentido con la mujer de al lado desde hace tanto tiempo que decidí mantenerme en un radio de más de ciertos kilomentros de distancia para evitar cualquier tipo de derramamiento o roce... Y mire que no ha sido mi primera estrategia, no... he intentado varias cosas... caminar de puntitas mientras cruzo el salón de los espejos, mirar al infinito mientras me habla de esa manera tan suya y tan... mmm tan... (dejemoslo en tan)... he intentado fingir una parsimonía inexistente y también he puesto mi corazón en una caja fuerte para evitar que se me encoja de más en el round número 8. Pero nada funcionó del todo bien, así que aplique la de corre que te alcanzo antes de que otra cosa sucediera.

Y es que la historia es complicada... la de ella digo... y la entiendo y no la entiendo. Y es que mi historia es complicada también... pero ahí ella tendría que pensar que en mi historia ella se sentó en primera fila y yo en la suya ni siquiera me avisaron. Cuando una invita a alguien a venir es un poco responsable de que ese alguien se la pase bien o por lo menos que tenga un lugar para sentarse y en mi muy pequeñito punto de vista a mi ni me dieron una silla, ni me preguntaron si me quería sentar.

Y bueno, estando al lado la una de la otra... así... tan inevitablemente y sin manera de no estar, la cosa se complica de más porque en la vida todas somos complicadas. Hace mucho que no hablo con la mujer de al lado (del verbo de hablar así bonito y enterarse de como esta una y no hablar porque no queda de otra...) Y es que cada vez que hablo con la mujer de al lado me da un poco de dolor de estomago y me pinto de verde ausente... y ni me gusta que me duela el estómago y el verde en esa tonalidad me sienta muy mal.

Cuando veo que algunas mujeres y sus mujeres de al lado hasta salen a comer juntas me sorprendo, abro la boca y lueguito lueguito la cierro.... no sea que se me meta un bichito.

Y por ahora prefiero estar así... de lejitos... porque si no me pinto de verde ausente y me duele la panza... cual cebolla me siento pelándome a mi misma para entender porque ella y yo no podemos ni siquiera contar hasta diez al mismo tiempo. A ver si ahora que empiece a hablar en Francés nos entendemos un poquito más...

No, no, no... no se equivoque usted... la mujer de al lado es un caso para la araña (como diria su mujer de al lado) y no es cosa fácil... lo digo yo y todos los que yo he conocido que la han conocido... así que tan herrada no estoy. No vaya usted a creer que paso por alto cositas buenas que la mujer de al lado carga es su maleta... las hay pero es que ya ni se ven de tanto polvo. Una limpieza es lo que hace falta pero pues pa limpiar algo hay que ver que esta sucio y eso ya sería otro cuento... ay pero que angustia me da que la vida siga sin limpieza... porque como dijo un hombre sabio... "mijita.... para eso hay asilos" (sic.)

Pero bueno... si a una no le gusta estar pintada de un color feo y con dolores corpóreos... pues ni como ayudarle... aunque la vida nos haya puesto a una al lado de la otra... me creo con todo el derecho de defender mi derecho a pintarme del color que me plazca, a hacer bombas con mi chicle y a evitarme las penas... que no?

Y usted? que tal con su mujer de al lado?


Photos: Duncan Smith


3 comentarios:

Brujia dijo...

Cara, carita, pajarita...
He quedado conmovida (as usual)y con ganas de escribirte largo. O mejor, y creo que lo he dicho antes, me quedo con la sensacion de que tus textos y mis pensamientos se quedan en una charla desatada en donde a rato tomamos te y ponemos musiquita.

Y que nada me la decolore doña Pajara Pinta pintada y de colores tan suyos como todos sus derechos. He dicho!

T

Pd: Las foootos, por Dios...las fotos son magnificas! idem

Cara Carmina dijo...

Hola!!!

Las fotos son maravillosas, y son la inspiración de todo lo demás... me recordaron a ella... o.o


:) Graaaaacias por conmoverte con mi limonero! y ay que lindo sería poner musiquita y tomar te!!!! :)

un abrazo mujer! y gracias !!!!!!!!!

pau dijo...

Me encantó, me senti´muy identificada me recordó a mi mamá y los sufrimientos que uno pasa cuando tu relación con esa persona es muy mala.
Ánimo, no todas necesitamos estar pegadas a esa mujer

un abrazo :)