sábado, enero 05, 2013

Vuelvo... para recordar... (me)




Ayer por la noche volví.... fue una cosa que simplemente pasó...  y poco a poco, tímida y con cautela comencé a deshojar el limonero.  Y es que recordar no es siempre una cosa fácil, es como quitarse una costra de la piel, no siempre, pero en este caso así se siente.  He documentado sentimientos en este limonero por ya varios años, y no dejo de abrir mis ojos grandotes (como una niña) cada que vengo a leer (me)...  Y es que una cambia, la vida pasa sobre de una sin preguntar y una cambia.

Deje de escribir porque la vida me pasó, eso es todo lo que puedo explicar.  Me pasó sin avisar y no me dió ni tantito tiempo de pensar.  

Anoche leí un post acerca de mis recuerdos, fue entonces cómo estar en una caja China dónde recordaba recordar...  Me gusta recordar porque me ayuda a entenderme hoy.  Y justamente a eso siempre es a lo que más le he temido, al olvido.  En ese libro aquél que no he terminado (pero lo haré!)... el de la ventana... ellos comienzan a olvidar... es triste olvidar... y olvidarse es mucho más...

El que el año sea nuevo desde hace poco es puritita coincidencia (lo juro!) y es que justamente me he vuelto desentendida de estas cosas.  Sigo bautizando cada año de mi vida, me gusta hacerlo porque le da un sabor a lo vivido.  Este todavía no se como se llamará... pero lo sigo pensando.

Se me cayeron mis recuerdos por dos años y ahora me pongo de rodillas a recogerlos, despacito (son delicados) uno por uno...  para poder regresar a recordarme un día...  

Entonces ahora me he propuesto (me prometí no proponerme nada en esta coincidencia de año nuevo, pero que le vamos a hacer, así pasan las cosas) volver a escribir...  para RECORDAR...(ME)





PHOTOS: Erika Shires

domingo, abril 29, 2012

El año del miedo...









Hace un año que no escribo aquí y mañana es mi cumpleaños 33... no fue coincidencia, fue miedo.  Sólo hice un pequeño intento en Agosto... fue fallido... y no regresé más.  Y es que nunca tuve tanto miedo en toda mi vida como en mi año de vida 32.  Me da por bautizar los años.  Este que acaba de pasar será el año del miedo.

Está por terminarse. El año de vida 32, no el miedo. El miedo sigue conmigo, decidí guardarlo en un bolsita y tenerlo cerca, me ha sentado bien para recordarme que soy frágil y vulnerable, para recordarme que no soy eterna, para sentir, para reir, para sudar... para crear.

A mí el miedo me dió frío.  Esa fue el primer síntoma.  Ella me dijo "tal vez tengas que quedarte aquí por más días, no es cualquier cosa lo que te pasa". El frío me invadió o el miedo me dió frío... y respire hondo... muy hondo para contenerme, para no desparramarme toda.  Nadie me vió llorar por las noches pero lloré.  Nadie sintió el dolor de mis pasos para llegar... y nadie más que yo, ví el miedo en sus ojos, porque él también tuvo miedo. Los dos la pasamos mal.

Después... el dolor pasó de a poco, cada paso fue menos doloroso.  Recuerdo la primera vez que regresé a la escuela, caminaba como campana y tal vez sonaba también. Recuerdo cuando mi mejor amiga vino y nos sentamos entre las flores y me abrazó.  Tú me diste el libro de "La Sirenita" y me di cuenta que la historia que yo conocía no era la que era (que curioso, igual me ha pasado con mi vida, como si fuera un libro que pensaba que había leído y de pronto me entero que no era tal cual, esto si era coincidencia)... En la verdadera historia la sirena se vuelve espuma y no puede llorar. Es triste pero es hermosa.  Y a pesar del dolor la sirena quiere tener piernas y caminar... Así que yo también me volví espuma y caminé... viví mi historia tal y como era, con todo y el dolor, con todo y el miedo, que le vamos a hacer.

El amor es suficiente entre nosotros para seguir adelante muy a pesar del miedo que tú o yo podamos tener y mira que ambos lo vivimos diferente.  Fue un año complicado, no difícil.  Y cosa curiosa también fue un año hermoso.

Mi oso creció, más de lo que podría pensarse.  Y es que le di de comer mucho y variado.  Trabajé como nunca antes lo hice y la vida me demostró una vez más que mi sueños siempre se hacen realidad.  Mis amores siempre me hacen feliz, tú... mi mujer favorita, mi mejor amiga, mis amigas y amigos del alma, mis gatos, mi mundo y yo... Nuevas amigas, una niña que me hace reir y un idioma nuevo que ahora entiendo y me hace feliz.  Yo me he vuelto más amiga de mi misma este año... y es que el miedo te hace reconocerte de maneras inciertas... me he re-conocido y he descubierto cosas dentro que llevo desde hace años y las cuales no conocía.  Algunas quiero enterrarlas y no volverlas a ver jamás, otras tantas no entiendo y algunas más que valdría la pena sacar a secar al sol.

La vida no te dará nunca una tregua y he decidido ser yo la que no le de tregua a la vida.  He decidido peinarme más seguido y también quedarme callada más seguido (luego una anda hablando tanto que ni escuchas lo que piensas). He decidido darle reposo al cansancio que me provoca mi familia, es mejor así (pero ya no me siento culpable).  Decidí volver a dibujar y eso me ha traído alegrías inmensas, amigos sorpresivos e inspiraciones marillosas...  Que maravilla!  Conocer gente de lejos que sin ver a los ojos te comprenden y con los que te identificas ha sido reconfortante e inspirador.

El saber que no estoy sola si no quiero estarlo, pero el entender que la soledad es necesaria e importante para no dejar de pensar.  Tengo pájaros en mi cabeza que me hacen volar muy lejos y mariposas en la panza que me erizan la piel ante las cosas más simples.  De a veces hablo en silencio y aunque sigue sin gustarme mi voz (y parece que será así siempre) me gusta oírme sincera, cierta y un poquito menos ingenua.

Sueño con mundos alternos y realidades paralelas, sin embargo mi presente y mi mundo me llena de alegría infinita y lo saboreo de a diario de a poquito para sentir siempre ganas de más.

Tengo que aprender a respirar... a detenerme... tengo que aprender... estoy en eso.

Así que regreso por aquí... me hacía falta el limonero, me hacía falta escribir sin traducir... yo me hago falta y se me olvida.  Un año de reposo le sienta bien a cualquiera... y hasta Alicia tuvo un día que regresar, no me queda claro si encontró al conejo blanco... ya lo veremos el próximo año.  

He decidido volver a escribir. El tres es mi número favorito.  Así que creo que mi año 33 deberá ser uno maravilloso (como todos lo han sido, incluso el año del miedo).

Mis alas siguen intactas... esas las cuido con esmero.  No importa el dolor ni el miedo si puedo volar...




Nota:

Estas fotos son de la maravillosa fotografa mexicana Cannon Bernáldez.  Me atraparon en cuanto las ví y me identifiqué de inmediato.  Me impactó saber que esta serie se llama "Miedos"  (esto también es coincidencia) Gracias Cannon por prestarme tus miedos para ilustrar los mios. 


domingo, agosto 07, 2011

Hoy no iba a escribir...









Hoy no iba a escribir... y estoy escribiendo porque ha pasado mucho tiempo ya que no lo hago y todos los días esta falta me hace más falta... Y es que no se que decir... a veces no espero poder ni entenderme a mi misma, necesito un traductor para mis pensamientos, y no lo encuentro...

Y bueno lo que sucede es que todo cambió desde la última vez que escribí porque la vida sigue, me convertí en Alicia y no hubo mucho que hacer, entré en el País de las Maravillas sin preguntarme o cuestionarme al respecto. Y miren que tampoco me quejo porque de pronto ahí han encontrado sentido ciertos sin sentidos que tenía en una bolsita naranja cerca de mis zapatos pero de cualquier manera me agarró desprevenida la cosa.

Empecé de a poco a sentirme normal... en una manera diferente pero normal... Empecé a no agarrarme para no caerme y sentirme fuerte de nuevo... y lo hice muy bien... La coincidencia fue que el mismo día que asomé la cabeza salieron las flores y la primavera llegó y ahora que ya es mitad del verano miro pa´tras y pareciera que ya no existen todos esos momentos. Pero están, pero existen y lo tengo dentro de mi aún.

Ahora uso un calcetín muy apretado en una pierna (en la izquierda) y eso hace que mi músculo cardiaco lata rapidito y no sienta tanto pesar... porque pesa y pesa de a ratos más que otros pero yo me olvido porque soy olvidadiza por naturaleza y porque cuando me miro en el espejo pareciera que soy la misma. Es sólo por las noches y sin nada encima, que me miro y me examino cuando miro el pesar del día completo y me asusto... pero no me asusto tanto como para no dormir porque soy dormilona también de naturaleza...

Decidí que nada pasa, me tomo una pastilla en las noches, me pongo el calcetín en las mañanas y la cosa no da para más... La vida no ha sido la misma y yo insisto en hacerla igual. Y duele.... no duele mucho pero duele...

Necesito darme tiempo y acordarme que cuando me caí en el agujero del conejo blanco me lastimé y necesito cuidarme, se me olvida de a ratos porque soy olvidadiza de naturaleza.

Hace dos días mientras el agua caía también lloré y me abrazaste muy, muy fuerte... y es que tú te preocupas yo lo sé pero se me olvida... es que soy olvidadiza por naturaleza y luego que también soy un poco obstinada y luego me da por sentir que no pasa nada cuando si pasa pero se me olvida... Pero no dejes de preocuparte porque eso me hace feliz y aparte es bueno para mi músculo cardiaco saber que cuando se me olviden ciertas cosas tú estarás ahí para recordarmelas... (me gustó estar ahí dentro... dentro de tu abrazo digo).

Y bueno, decidí muy en contra de mis irracionales deseos el darme una tregua a mi misma para que pueda volver a correr... no es que corra mucho pero pareciera que no corro ya a ningún lado porque no puedo en realidad hacerlo, no tengo prisa por llegar a ningún lado pero sí quisiera que si un día lo necesitase...

Así que bueno... eso es todo lo que quería escribir hoy... y que no iba a escribir... pero me ha gustado hacerlo.



Photos: Erica Shires



lunes, abril 25, 2011

Me convertí en Alicia la semana pasada...





Así que estaba yo muy normal la semana pasada hacienda Fridas, alimentando a mis gatos y riéndome con el Sr. Cara de Gato cuando de pronto empecé a sentir algo raro al comienzo de mi pierna, cerca de la ingle… era un dolor muy raro… pero no le di mucha importancia ya que estaba en mi periodo y en general siempre tengo cólicos y dolor durante el mismo así que pensé que era eso. El tiempo pasó y el dolor bajo al muslo… mmm que raro pensé… el tiempo pasó y me di cuenta que mi pierna crecía… si, justo como Alicia en el País de las Maravillas… me estaba haciendo más grande, pero no yo toda completa, solamente mi pierna…


Así que como una debe de hacer en estos casos cuando se empieza a convertir en Alicia en el País de las Maravillas me fui a la sala de emergencias del hospital (por si acaso)… y después de unos análisis de sangre encontraron la causa de todo esto que les cuento… era un grande (raramente grande) coagulo de sangre que estaba atorado en una de mis venas…. Mmm eso no debe ser nada bueno pensé! Así que de pronto ahí estaba yo… acostada en una cama de hospital y rodeada de una cantidad de cosas raras que nunca había visto en mi vida (es la primera vez que estoy en un hospital) y con una simpatiquísima Señora Inglesa a mi lado con la cual compartí habitación y que se la pasó gritando e insultando a las enfermeras por ser (cito literal) “So bloody rough” con ella! (No sobra decir que esta mujer fue una de mis más grandes fuentes de felicidad durante mi estadía en el hospital).


Me dieron otra botella que decía “bébeme” (justo como la de Alicia) y esta vez mi pierna se hizo encogió en tamaño… mmm eso está muy bueno pensé! Y estaré tomándome esta botella que dice “bébeme” y que ayuda a mi pierna por 6 meses más o menos hasta que estemos seguros que el oh tan grande coagulo de sangre desaparezca. Debemos ser muy cuidadosos ya que este coagulo se puede ir a mis pulmones así que si cuando canto mi canción mañanera me falta el aliento o me duele el pecho debo de ir rapidito al hospital solo por si acaso…


Ayer los doctores dejaron a Alicia (esa soy yo) irse de vuelta a casa y aquí estoy, todavía con mucho dolor y sin poder caminar hasta quien sabe cuándo (ningún doctor me supo decir porque dicen que el oh tan grande coagulo de sangre es oh muy grande y pues puede tomar tiempo). Soy muy afortunada de tener el mejor esposo en el mundo entero (TE AMO TANTO) y él esta cuidándome mucho, así como mis 4 gatos que vienen de repente a mi lado y me miran con sus ojos azules, verdes, amarillos y marrones como diciéndome “alíviate pronto”…


Es así... la vida puede cambiarnos en un instante... No tengo miedo, de hecho he estado pensando que esta es una gran oportunidad para aprender un par de lecciones, entre ellas la de no dar nada por garantizado en la vida, de ser agradecido y de adaptarse al cambio… no hay nada que no pueda dejar de hacer ahora y volverlo a empezar cuando me recupere y eso es lo que voy a hacer para mejorarme… No les puedo negar que estuve un poco triste y frustrada de a ratos cuando estuve en el hospital pero también tuve mucho tiempo para pensar acerca de todo esto que me está pasando… así que decidí que voy a vivir esta situación muy contenta y con buena actitud porque esa es la manera en la que he vivido mi vida y así quiero seguirla viviendo no importa que pase…


Un montón de gente que conozco y que no conozco me han estado llamando, escribiendo, visitando y llenando mi vida de mucho amor y cuidados así que de verdad debo de ser la niña más afortunada del mundo…!


Y bueno... seguiré haciendo muñecas y otras cositas ya que el doctor me dijo que me puedo sentar por pequeños periodos de tiempo, las haré poco a poquito y también estudiaré Francés y dibujaré y jugaré con mis gatos y le daré muchos besos al Sr. Cara de Gato cada que pase cerquita de mi… y pues aparte de todo eso me decicaré a descansar mucho y a cuidarme mucho también!


Y esa es la historia de cómo me convertí en Alicia la semana pasada.



Photo: Elle Moss